Mujer rural

El 15 de octubre se celebró el día de la mujer rural.

Algunos diréis que es un día más de los muchos que se celebran o que no hay motivos para señalar el hecho de que un cuarto de la población mundial (las mujeres rurales) son una parte importantísima en el desarrollo del territorio.


Según las Naciones Unidas:


“Si las mujeres de las zonas rurales tuvieran el mismo acceso a los activos agrícolas, la educación y los mercados que los hombres, se podría aumentar la producción agrícola y reducir el número de personas que padecen hambre en 100-150 millones.”


El primer Día Internacional de las Mujeres Rurales se celebró el 15 de octubre de 2008. Fue establecido por la Asamblea General en su resolución 62/136, de 18 de diciembre de 2007. En el que se reconoce «la función y contribución decisivas de la mujer rural, incluida la mujer indígena, en la promoción del desarrollo agrícola y rural, la mejora de la seguridad alimentaria y la erradicación de la pobreza rural».


En “Las Campanillas” lo hemos celebrado haciendo lo que más nos gusta: trabajar por un producto de calidad y respetuoso con el medio ambiente, cantando y viendo buen cine como el que os recomiendo:

Honeyland, (Macedonia, Tamara Kotevska, Ljubomir Stefanov, 2019) es un interesantísimo documental que nos muestra otras formas de vida y de producción primaria, casi residuales, en la Europa actual.
En una zona montañosa de los Balcanes una apicultora se dedica a la cría de abejas siguiendo métodos ancestrales. Mientras cuida de las necesidades básicas de su madre hasta que una familia de nómadas con muchos hijos irrumpe en la zona alterando el equilibrio natural de estas personas y su entorno.


¿Qué película de mujeres rurales me recomiendas?